Cerámica

instrucciones de mantenimiento

Cerámica

La cerámica se crea a partir de materias primas naturales que adquieren su carácter único mediante el moldeado, el esmaltado y la cocción. Precisamente ese origen artesanal da lugar a sutiles diferencias de color, textura, forma y acabado: no hay dos piezas exactamente iguales. Con los cuidados adecuados, la cerámica conserva su belleza durante años. Límpiela con un paño suave o una esponja y evite los productos abrasivos, los golpes fuertes y los cambios bruscos de temperatura.

Consulte siempre las instrucciones específicas de mantenimiento del producto para garantizar su cuidado adecuado.


Porcelana

La porcelana es un material cerámico refinado en el que se combinan la forma, el color y el acabado. Desde esmaltes sutiles hasta texturas marcadas y formas orgánicas: el proceso de cocción confiere a cada diseño su propio carácter y hace que cada pieza sea especial.

Las sutiles variaciones de color, forma, textura y esmalte son una consecuencia natural del proceso de producción y cocción, y contribuyen al aspecto único de cada pieza.

Mantenimiento

Para mantener tu vajilla de porcelana bonita durante el mayor tiempo posible:

  • Límpiala con una esponja suave, agua tibia y un detergente suave.
  • Evita los productos abrasivos y los cepillos duros para proteger el acabado.
  • Manipula la vajilla con cuidado y evita los golpes y las caídas.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura.
  • Apta para lavavajillas y microondas únicamente si se indica explícitamente.
  • Deja que la vajilla se seque completamente antes de guardarla.
  • Preferiblemente, apila las piezas delicadas con una protección entre ellas para limitar los arañazos y daños.
Gres

El gres es un material cerámico con carácter y un aspecto natural y táctil. Los esmaltes ricos, las formas orgánicas y las texturas sutiles aportan profundidad y personalidad a cada diseño. El proceso de cocción da vida a los matices de color y acabado, y garantiza un carácter auténtico.

Las variaciones de color, forma, textura y esmalte son propias del proceso de producción y cocción. Estos matices naturales hacen que cada pieza sea única.

Mantenimiento

Para mantener tu vajilla de gres bonita durante el mayor tiempo posible:

  • Límpiala con una esponja suave, agua tibia y un detergente suave.
  • Evita los productos abrasivos y los cepillos duros para proteger el acabado.
  • Manipula la vajilla con cuidado y evita los golpes y las caídas.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura.
  • Apta para lavavajillas, microondas y horno únicamente si se indica explícitamente.
  • Deja que la vajilla se seque por completo antes de guardarla.
  • Preferiblemente, apila las piezas delicadas con una protección entre ellas para limitar los arañazos y daños.
Terracota

La terracota es un material cerámico natural con un aspecto cálido y terroso. La textura táctil, los matices orgánicos de color y las sutiles imperfecciones aportan a los objetos decorativos un carácter auténtico y artesanal.

Las variaciones de color, forma, textura y acabado son características de la terracota y hacen que cada pieza decorativa sea única.

Mantenimiento

Para conservar el aspecto natural de tu decoración de terracota durante el mayor tiempo posible:

  • Elimina el polvo regularmente con un paño suave y seco.
  • Si es necesario, limpia cuidadosamente con un paño ligeramente húmedo.
  • Usa la menor cantidad de agua posible, especialmente con terracota sin esmaltar.
  • Evita los productos de limpieza agresivos, químicos o abrasivos.
  • Elimina inmediatamente la humedad y los líquidos derramados para limitar la formación de manchas.
  • Deja que el objeto se seque completamente después de limpiarlo.
  • Manipula el objeto con cuidado y protégelo de golpes y caídas.
  • No apto para uso en exteriores ni como jarrón para agua, salvo que se indique explícitamente.
  • Cera de vela: deja que la cera derramada se enfríe y endurezca por completo. Después, retírala con cuidado sin utilizar objetos afilados. Evita el calor o los productos de limpieza agresivos, ya que pueden dañar la superficie o hacer que la grasa penetre más profundamente en la terracota porosa.